Lo que por meses se comentó bajo cuerda terminó por concretarse. Mediante un comunicado oficial, la Asociación de Fútbol de la Comuna de Puerto Octay anunció su desafiliación definitiva de la Asociación Nacional de Fútbol Amateur (ANFA).
La drástica medida marca el fin de la participación del organismo local en el fútbol federado tradicional, arrastrando consigo a clubes emblemáticos como Lago Hermoso, ServiSalud y la Academia Polideportiva hacia un formato de carácter «particular no profesional».
Para muchos, este desenlace constituye la crónica de una muerte anunciada. La actual directiva, liderada por Cristian Rojas, fundamentó la decisión en un profundo déficit económico derivado de cobros excesivos, falta de transparencia en las bases de los campeonatos e improvisaciones por parte del ente regional.
Sin embargo, a pesar de los duros dardos dirigidos hacia los niveles superiores, en el ambiente deportivo local se extraña una profunda autocrítica por parte de los actuales dirigentes octayinos. Si bien los factores externos asfixiaron la actividad, la incapacidad de gestión interna y la falta de alternativas para blindar la competencia local terminaron sepultando la rica historia del balompié federado en la comuna.

